La OCDE constituye un foro único en su género, donde los gobiernos de 30 países democráticos trabajan conjuntamente para afrontar los retos económicos, sociales y medioambientales que plantea la globalización. La OCDE está a la vanguardia de los esfuerzos emprendidos para ayudar a los gobiernos a entender y responder a los cambios y preocupaciones del mundo actual, como la gobernanza, la economía de la información y los retos que genera el envejecimiento de la población. La Organización ofrece a los gobiernos un marco en el que pueden comparar sus experiencias políticas, buscar respuestas a problemas comunes, identificar buenas prácticas y trabajar en la coordinación de políticas nacionales e internacionales.
Dicha organización realizó un informe sobre las políticas educativas de República Dominicana, el mismo abarca todo lo concerniente a la educación dominicana y se divide en los siguientes capítulos:
Capítulo 1. Contexto Histórico, Socio-demográfico y Económico
Capítulo 2. Organización de la Educación Dominicana
Capítulo 3. Avances y Limitaciones en la Educación Dominicana
Capítulo 4. El Impacto Económico y las Reformas Educativas
Capítulo 5. Avances en la Incorporación de la Perspectiva de Género
en el Sistema Educativo Dominicano.
Capítulo 6. Conclusiones y Desafíos para el Desarrollo de la
Educación Dominicana.
Capítulo 7. Calidad: Contraste entre la Intención y la Realidad.
Capítulo
8. La Preparación de los Jóvenes y los Adultos Para el Mercado Laboral y la
Educación.
Capítulo 9. Educación Docente y la Carrera Docente.
Capítulo
10. Liderazgo, Gobernanza y Monitoreo del Desempeño.
Capítulo
11. Educación Superior en República Dominicana.
Capítulo
12. Conclusión: El Paso del Diagnóstico y la Estrategia a la Acción.
La imagen del docente:

En República Dominicana, la imagen de la docencia como carrera se ha
visto afectada por el trato que tradicionalmente le han dado los funcionarios
públicos. La docencia como carrera no goza del aura de humanidad,
habilidad y satisfacción que, en algunos países, atrae a adultos inteligentes,
talentosos y dedicados. La política de ingreso irrestricto a los cursos de formación docente
ofrecidos por las universidades fomenta una tradición de gente que “llega a
la deriva” a estos cursos, sin motivación real por la carrera docente. Los
evaluadores concluyeron que dichos ingresantes presentan un bajo nivel
académico y que demandan un gran esfuerzo de nivelación antes de estar en
condiciones de iniciar provechosamente sus estudios de nivel superior
(véase al análisis de los resultados de la evaluación en el nivel superior en el
capítulo 3). Al parecer, gran parte de los estudiantes que ingresan a la
docencia lo hacen porque no tienen algo mejor que escoger, no como el
resultado de una elección verdadera de una carrera. Los estudiantes
sobresalientes tienden a evitar la docencia, aun cuando los departamentos de
formación docente les ofrezcan incentivos como becas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario